Tag Archives: Poseidon

Capitulo XII – Los dioses deben estar Locos

1 Ago Dios zeus , dios del Trueno, dios del Olimpo

1.-  Capítulo I    – La despedida de Mu (El inicio de las  desgracias)

2.- Capítulo II   – Confesiones.

3.- Capítulo III  –  Y las Desgracias continúan

4.- Capítulo  IV  – Una Estrella Para Aries.

5.- Capítulo V     – El Recuerdo Más Preciado

6.- Capítulo VI   – Entre Amores y Venganzas

7.- Capítulo VII  – Padre Maestro y Amigo

8.- Capítulo VIII –  Respuesta al Tiempo Cambio Y Fuera

9.- Capítulo IX     – Entiéndeme

10.- Capitulo X –  Un Incidente Inesperado

11.- Capítulo XI – Un Dios Para El Santuario 

 

12.- Capítulo XII –  Los dioses deben estar locos

13.- Capítulo XIII – Un ocaso para un mañana

CAPITULO XII

Los dioses deben estar Locos

Olimpo Morada de los Dioses. Templo de Zeus.

El poderoso Dios entre los dioses, yacía sentado en su trono, una serie de rayos divinos dibujaban su silueta, mientras que con magnificencia observaba a su hermano con absoluta seriedad.

– ¿Quien te dio el permiso de apropiarte del santuario de Atenea? Sigue leyendo

Capítulo XI – “Un Dios Para El Santuario”

18 May Caballeros Dorados, Golden saints - un Dios para el Santuario

1.-  Capítulo I    – La despedida de Mu (El inicio de las  desgracias)

2.- Capítulo II   – Confesiones.

3.- Capítulo III  –  Y las Desgracias continúan

4.- Capítulo  IV  – Una Estrella Para Aries.

5.- Capítulo V     – El Recuerdo Más Preciado

6.- Capítulo VI   – Entre Amores y Venganzas

7.- Capítulo VII  – Padre Maestro y Amigo

8.- Capítulo VIII –  Respuesta al Tiempo Cambio Y Fuera

9.- Capítulo IX     – Entiéndeme

10.- Capitulo X –  Un Incidente Inesperado

11.- Capítulo XI – Un Dios Para El Santuario 

“Un Dios Para El Santuario”

– ¡Dhooookoooooooooooooooooo! – el enojo que el patriarca plasmó en su grito retumbó por cada rincón del santuario haciendo considerar a cualquier ser viviente la posibilidad de huir del inminente desastre.

– Digan lo que digan en mis casi 300 años fui muy feliz – se escuchó del santo de libra a modo de despedida mientras caminaba por el enorme salón del patriarca hablando para si mismo, recordando escenas de su larga vida, acrecentando el sentimiento de culpa ante el hecho de tener al Dios de los mares en el santuario de Athena – Estoy perdido – se lamentaba – Seré recordado como el santo que acogió a un Dios, en el templo de otro Dios, sin el permiso de su Dios, ni la venia de su patriarca – dijo denotando angustia. Sigue leyendo

A %d blogueros les gusta esto: