Capítulo IV – Demasiada Prisa.


 ADVERTENCIA:  TEMÁTICA  ADULTA + 18

1.- Capítulo I –  Demasiada Prisa.

2.- Capítulo II –  Demasiada Prisa.

3.- Capítulo III –  Demasiada Prisa.

4.- Capítulo IV –  Demasiada Prisa.

5.- Capítulo V –  Demasiada Prisa. (no publicado)

Capítulo IV

– Te amo, Milo . Ni siquiera quiero imaginarme cómo sería la vida sin tí.

Es de mañana muy temprano, el despertador sonó hace ya 15 minutos, al parecer entre asesor y periodista se olvidaron que existe una vida fuera de la acogedora cama.

– ¿es tarde ya?

– No. – respondió Milo acomodándose entre las sábanas

– Milo, en el trabajo saben que estoy de vuelta, dime la hora.

Como mucho pesar Milo intenta abrir un ojo, el cual no concibe abrirse a la luz del día

– 6:20 am . No – Bostezó – 6:50 am. – para enredarse en el cuerpo de su amante y …

– ¡Tarde!, ¡tardísimo! – fue la reacción de Camus casi arrojando el cuerpo del arácnido.

– No te apures, diré que el vuelo se atrasó. – tomó entonces de las caderas a su amante y lo trajo hacia sí.- Ven, descansa un poco.

– No entiendes Milo. Nunca falte al trabajo y no pienso empezar hoy.

– Un ratito.- Dijo esto en tono de suplica infantil, tumbando a Camus debajo suyo.

– Non. – entono dulcemente el francés.

– ¿pequeñito…si?- bajo el tono de voz, excitado y movió lujuriosamente las caderas con la mirada suplicante.

– Solo 5 minutos. No más.

CAMUS POR MILO ENTRE SBANAS

40 minutos más tarde…

– Ahora vete. – Camus prácticamente echaba de su departamento a Escorpión.

– Te llamaré mañana. – se escuchaba en tanto el francés empujaba a su amante hacia la puerta, ya que Milo no dejaba de propinarle besos – Tengo un breve viaje. – esto detuvo los esfuerzos de Camus quien escucho un poco triste la noticia – Estaré fuera sólo dos días.

– No me hablaste de ningún viaje. – los ojos de Camus se apocaron un poco, hubiese querido asistir y no separarse de Milo.

– Lo sé, salio de pronto… pero te llamare a toda hora. – termino abrazando a Aquarius, quien dibujo una sonrisa triste.

– Yo escribiré mi artículo; y pensare en tí. – Esa era música para los oídos de Milo…

– Bien, entonces… Bésame.

– Milo basta…

En la revista …

– Siempre atareado con tu serial sobre los asesores. ¿que tal? – Saga ingreso a la oficina de Camus, pero esta vez la mirada de adoración que siempre llevaba era distinta. Estudiaba con todo detalle al francés.

– Bien Saga. Pero aún me falta mucho.

– Camus, yo creo que le das demasiada importancia a ese trabajo. Dijiste que era solo una molestia.

– No era verdad. – respondió el francés sin tan siquiera mirarlo una vez.

– Ya lo veo… ¿por eso no has vuelto a llamarme? ¿Por eso te has olvidado de mi? – planteo Saga sentándose en el escritorio, encontrando la mirada de Camus.

– Perdona Saga. Ha sido una semana intensa… – dijo Aquarius, acomodando algunos documentos, tratando de salir de su oficina si fuera posible abriendo una puerta al lado suyo por arte de magia.

– No cabe duda. ¿Y… cómo está tu amigo? ¿siempre tan antipático? – Al decir esto Saga estudio a Camus por el rabillo del ojo.

– Eso nunca lo dije…Perdona, voy a ver al jefe.

– De acuerdo. Nos Vemos más tarde.

Oficina del jefe, unos minutos después.

– Buenos días Señor Radamanthys.

– Muy buenos Camus… Entra, entra. – Radamanthys hace unos días esperaba esa reunión. – ¿Has terminado ese bendito articulo?

– Aún debo terminarlo, tengo muchos apuntes por ordenar, y algunas historias por recoger.

– De acuerdo. Pero dime, ¿hay bastante material picante?

– No… entiendo.

– No eres un muchacho tonto Camus, estoy seguro de que harás carrera. Los lectores quieren cosas prohibidas, historias macabras, secretos laborales, misterios sin resolver, búscale el quinto pie al gato, un drama o un escan dalo venden bien… Ponlos en tu artículo y será… una obra maestra.

– Tengo que atenerme a la verdad…

– Naturalmente. La verdad pura y concreta, la verdadera verdad. Me entiendes. Y… acaso una pizca de sexo ¿no?. Ahora vete, que tengo que hacer.

Fuera de la oficina, Camus trataba de digerir la conversación con su jefe, se sentía el ser más despreciable de la tierra, luego de Radamanthys claro está.

– No es posible ¿que quería el Jefe? Hay que ver, en qué tipo de revista estoy trabajando… Sí cree que le escribiré un artículo sensacionalista, se equivoca. Le demostrare quien es Camus Aquarius. – Salio inmediatamente de su oficina dejando a Mu lo mas confundido posible, de un tiempo atrás, el tibetano no acertaba una en la vida del francés.

SAGA X CAMUS

Dos días después… Como en un magnifico sueño vuelven los mágicos momentos, entrañables y serenos…

– Todavía me parece mentira que sea verdad…¿cómo puede, uno como tú, estar con un bicho venenoso como yo? – dijo Milo acariciando entre sus brazos a su amante.

– Quizás porque no eres un bicho venenoso, sino una persona amable y gentil.

– A propósito ¿cómo va tu trabajo? ¿tu jefe está satisfecho de lo que estas haciendo?

– No preguntes… – dijo el francés con fastidio. – Su ideal del periodismo está muy distante del mío. La verdad es que trabajo para una revista sensacionalista y hasta ahora lo noté.

– No quieren la verdad ¿eh?. Me lo imaginaba. Te dije que la vida de los asesores es aburrida.- concluyo Milo.

– ¡No es verdad! Las nuestras son historias muy bellas, llenas de emociones. Y yo me alegro, porque he recogido material esplendido… Pero mi jefe no lo entiende.

Milo recordó aquel día de encuentro, Radamanthys. ¿por qué estaría un hombre de asuntos internacionales indagando en la vida de un pobre y nada interesante asesor de negocios?, si quería información de su trabajo, con pedírsela al chino Dohko era suficiente, pero cómo culparlo, si gracias a semejantes circunstancias había conocido al ser que llenaba su vida.

– No lo pienses más Camus. Vales mucho y llegará tu ocasión. Acaso estando a mi lado…¿no?

Camus sonrió y se fundió en los brazos de Milo volviendo a besar su corazón.

– Así será. – el francés se sumió en una ola de pensamientos y siempre llegaba a una conclusión. – Milo, por qué nunca hablas de tus cosas. ¿temes que vaya a revelar algo tuyo?

– No se trata de eso amor. Son cosas que no quiero recordar.

– Estoy en desventaja, ¿sabes?. Yo no tengo nada que ocultar, sin embargo tú…

-Solo te diré amor, es algo de lo que me arrepentiré todo lo que me resta de vida.

– Lo lamento, no insistiré nuevamente.

– ¿que dices? esta bien, todo lo que venga de ti esta bien. Debo irme, quede en ayudar a Aioros con un nuevo sistema de tasas.

– Cuídate. Te amo.

Milo sale de casa de Camus, sin darse cuenta de que es observado desde hace mucho. La mirada de Saga esta llena de Odio.

– ¿quien puede ser a estas horas? Acaso Milo, que ha olvidado algo?. – presuroso corre a la puerta con la mejor de sus sonrisas. Pero al abrir…- ¡Saga! ¿tu aquí?

– En realidad, iba a ver a un ex amigo…Pero he visto que has tenido que hacer.

– No entiendo.

– Al venir, he visto a ese amigo tuyo salir de aquí. El asesor…

– Esas son cosas mías.

– ¿Acaso no merezco una explicación?

– ¿de qué?

– ya se ve lo enamorado que estás ¿yo ya no te gusto?

– Lo siento, pero nunca te he dado esperanzas. Has sido siempre un buen amigo y es todo.

– Ah, lo sientes… Entonces tendrás que sentirlo todavía más, hermoso. Tenia planes para tí, muchísimos planes.Tú en cambio lo echas todo a perder, por ese tipo.

– No me interesan ningún tipo de favores ¿crees que puedo renunciar a Milo porque tú prometes incluirme en tus planes?.

– Te estas equivocando y no te lo perdonare nunca. Ya es hora de que conozcas la clase de persona que es tu amiguito.

– ¡Deja en paz a Milo!. Entiende Saga, nunca existirá otra cosa que no sea amistad entre nosotros. Y eres tu quien quiere acabar con el delicado límite que queda.

– Adiós hermoso, te veré de nuevo… suplicando por mi perdón.- Saga dio media vuelta completamente enojado.

– Todo esto esta mal. – diciendo esto Camus resbalo hasta quedar de rodillas tras la puerta (No creía que Saga fuese tan mezquino ¿cómo he podido no darme cuenta antes del mundo escuálido en el que he vivido?. Necesitaba de Milo para abrirme los ojos, es lo más bello que podía ocurrirme y no renunciare a él por nada del mundo.)

En el aeropuerto Milo y Aiorios esperan a Camus para pasar el último viaje del periodista.

– ¿Nuevamente compitiendo? – Aioros no dejaba de ver el ir y venir de Milo ¿acaso preocupado?

– Camus llegará en cualquier momento. Casi ha terminado sus servicios y este debería ser nuestro último viaje.

– ¿Y… qué?

– Pues… seguiremos juntos. ¿tu que dices? – Aioros quedo en silencio por un momento – Eres mi amigo; podrías aconsejarme…

– Lo sabía. Son una pareja estupenda, y Camus es un buen hombre. Aioria y yo nos alegramos por ustedes. Además, todos en el trabajo ya lo saben. Ha llegado. Mira.

– ¿Como podría no estar enamorado de él? – susurro Milo al quedar embelesado por Aquarius.

– Buenas tardes.- saludo a ambos compañeros, sin poder esconder su entusiasmo- Tengo muchas ganas de salir ya.

– pareces otro Camus, viajar seguido te sienta bien.- añadió Aioros

– ¿que paso con tu fobia? – fastidió un poco Escorpión. A lo que Camus abrazándolo respondió.

– Tengo un secreto infalible para eso.

– ¿nos vamos?

El vuelo transcurre sin contratiempos, al llegar a Vienna el celular de Milo trae lo inesperado.

– Milo… es urgente que viajes directo a NewYork. Hace media hora que algunas empresas han variado escandalosamente en sus valores, si no llegas a tiempo, para mañana tres de nuestros clientes caerán.

– Voy de inmediato.

– ¿problemas?

– Al parecer algo esta afectando los estados financieros de algunos clientes.

MILO X CAMUS

New York horas después…En un privado Milo palidecía estudiando las cifras.


– alguien divulgo información falsa… Mis clientes no son deudores de ningún tipo.

– ¿Como sucedió algo así?.

– Camus, esto lo hizo alguien que conoce bien cual es el punto débil de nuestros clientes en Grecia.

– Alguien como … ¿el Loco?

– Lo siento Camus creo que debes marcharte.

– No digas. Estas en problemas, me quedo contigo.

– Claro que no…

– Milo, por favor, no me alejes.

Las miradas se cruzaron y Camus pudo percibir miedo en la mirada de Escorpión. Millo hizo unas cuantas llamadas, arreglo varias conferencias de prensa y se comunico con diversos mercados. Al finalizar el día, estaba terriblemente agotado…pero aún faltaba algo duro por realizar.

– Comprar y vender para estabilizar, es aún más delicado que una cirugía… en tus manos se encuentran cientos de vidas.

– tranquilo… tomate tu tiempo, eres el mejor Milo.

– El mejor…

A la mañana siguiente, el aire parece desaparecer, el camino a Wall Street es inmensamente largo, las piernas le pesan y siente desvanecerse. Trata de disimular su estado, pero Camus reconoce los síntomas y guarda silencio.

Milo llega al tablero principal y pide los resultados al tiempo. Todos los presentes tienen las miradas sobre él, hasta que escuchan de sus labios.

– mayores acciones alcistas, tres a uno.

Todos los presentes aplaudieron, esa era una más de las victorias de Milo. Sin embargo los ojos del arácnido revelaban otro tipo de emociones, se retiro de inmediato directo al baño, donde tras cerrar la puerta, echo a llorar amargamente. Camus lo había seguido y no tenia idea de como reaccionar ante esto. ¿que palabras decir? ¿que sucedía con Escorpión?. Así que no insistió en tocar la puerta y solo atino a quedarse sentado detrás de esta. Hasta caer dormido. Al despertar, se encontraba en el hotel, con una nota al lado de la almohada, donde se le pedía regresar a Grecia ya que Milo se había adelantado.

En Grecia…

– ¿que fue eso Milo?

– No es nada, ya deja de molestarme.

– Bien. – respondió por inercia, quedo en silencio por unos minutos, para luego continuar- Solo quiero saber para poder ayudar.

– ¿ayudar? ¿crees que puedes ayudar? ¿Salimos una semanas y te crees con derecho a entrometerte donde no te llaman?

Camus levanto una ceja con enfado absoluto al escuchar semejante reclamo

– Sera mejor que pienses bien antes de hablar, si sigues con esa conducta lo que continué no tendrá solución Milo.

– ¿que harás cuando sepas mi verdad? ¿eh? Si Dios no quiso hacerlo como podrías tú … ¡crees que puedes ayudar! para mi no existe ayuda. Lo lamento Camus.

Las lagrimas caían gruesas y pesadas de Milo quien tenia la mirada compungida, con sus manos rompía todos los documentos que tenia a su alcance. Camus lo tomo por las muñecas tratando de calmar el arranque de histeria en el cual se encontraba su amante.

– No puedo mucho ¿sabes? pero ahora estoy contigo, no permitiré que te dañes, déjame estar a tu lado. Y no dejaré que pases por esto solo. Nunca más.

– Camus. No tienes porque … puedes evitarte todo el sacrificio y dejarme.

– Eres imposible. Puedes contarme lo de los padres de Aioria y los tuyos, si lo deseas. Pero no se te ocurra echarme por la borda, cuando esto vuelva a ocurrirte. De lo contrario…

– ¿qué?

– Nada…- terminando esto tomó asiento y apuntó algunos detalles en su libreta, en tanto Milo no sabía que responder a eso ¿cómo se entero? ¿acaso Camus lo había investigado? ¿ A qué jugaba el francés?. Antes nadie lo había enfrentado de esa manera, hasta su propio esposo había salido huyendo luego de pasar por dos o tres de sus crisis. En cambio Camus se quedaba y se atrevió a investigarlo ¿que tanto de la verdad tendría el francés en sus manos? al parecer no esperaría por su confianza.

– ¿Cómo sabes lo de mis padres?

– ¿Estas dispuesto a contarme? – la actitud de Camus no sólo era desafiante sino errada, mal momento para obtener la última palabra.

– ¡Responde maldito periodista! – Milo no lo pensó dos veces y con una mano sostuvo por el cuello al francés, quien lejos de atemorizarse trato de mantener la calma encolerizando más a Escorpión.

En el fondo de un Jet privado.

– Saga, lo hiciste bien. Deberías ver la cara del bastardo, llorando encerrado en el baño.

– Camus estuvo con el todo el tiempo. – se escuchó del griego en tono triste – Mira Radamantys, a Camus siempre le costo socializar y por primera vez lo veo feliz. Déjalo fuera.

– Por supuesto que se encuentra bien. – entonó sarcástico- En brazos de tu mayor enemigo.

– Aún así.

– Si no tienes una pizca de fidelidad a tu hermano, entonces ¡olvida todo esto de una buena vez! – arrojo Radamanthys la copa de su mano hiriendo a uno de su personal, quien no se atrevió a quejarse y recogió los destrozos.

– Deja de portarte como un estúpido intrigante, hemos estado detrás de esto por 6 años. Así que … ¡qué más da seguir en esto!. ¿para cuando sale el articulo?

– le di un plazo de dos días. Tienes ese lapso para convencerlo, de lo contrario no tendré piedad.

– Camus puede parecer muy indiferente a todo, pero al menos tiene sentimientos.

– Se enredo con ese bastardo. Y tu sintiendo lástima por el pelirrojo. Puedo ver claramente que piensas con la entrepierna.-

– ¿No conoces lo que es la piedad?. Dudo mucho que ahora quiera entregar a su amigo en bandeja. – Saga calló por unos momentos recordando su pasado – No entiendo cómo alguien como tú …

– No. ¡No me digas eso!, el jamás lo haría. – De pronto la expresión en los ojos de Radamanthys se transformaron a unos de súplica. – Son tan parecidos- sonrió acariciando los cabellos del griego – si tu quisieras…

– ¡Olvídalo! luego de esto no nos volveremos a ver. Te alejaras de Camus y de mi por lo que te queda de vida.

– Yo podría amarte, tanto como ame a tu hermano. ¿por qué suplicas por un insulso novato?.

– ¡Demonios!- Saga tiro de los controles, haciendo caer a Radamathys acelerando el vuelo.

Continuará…

6 comentarios to “Capítulo IV – Demasiada Prisa.”

  1. Paola de Acuario diciembre 21, 2014 a 6:57 am #

    Me quede de a 4 con esta istoria

  2. Shunny julio 11, 2014 a 6:40 am #

    Esta demasiado bueno! actualizalo porfavor! soy fan de esta pareja desde hace mucho tiempo~, y tu fic a captado todo mi interes! sigue asi! Soy paciente, pero enrealidad es una historia interesante~ te felicito!

  3. laccus mayo 17, 2014 a 12:23 am #

    OMG!!! Tenes q continuarlo q esconde milo? Tan grave es? Afectaes mucho su relación con camus como saga dice? Q planea rada? Y porq? Hay así me tienes!!! Necesito saber!!!

  4. tatiblink abril 13, 2012 a 2:24 am #

    ESTE CAPITULO ESTA MUY BUENO, GRACIOSO, SERIA BUENO QUE PUBLICARAS EL V CAPITULO PRA NO DEJARNOS CON LA INTRIGA, AMO ESTOS CAPITULOS Y ME GUSTARIA LEERME TODAS LAS SAGAS YA TERMINADAS, QUIERO SEGUIR LEYENDO ESTA HISTORIA, ME ENCANTA COMO EL LOGAN DE McDONALS, BUENO, BUENAS NOCHES A TODOS.

    • Janniceg abril 13, 2012 a 7:00 am #

      Hola.
      Por aquí son las 2am y me sorprende que te quedaras leyendo este capítulo a hasta estas horas. Bueno, será motivo para continuar esta saga , la que como dices esta un poco abandonada y es por completa falta de tiempo. Ya sabes, se escribe cuando todos los requisitos lo permitan. En tanto por actividades varias no puedo cumplir con lo que deseas.
      Sin embargo, Prometo concluir los 5 siguientes capítulos.

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