Capítulo XIV – Hijos míos – TxP Fanfictión

7 Dic

1.-  Capítulo I    – La despedida de Mu (El inicio de las  desgracias)

2.- Capítulo II   – Confesiones.

3.- Capítulo III  –  Y las Desgracias continúan

4.- Capítulo  IV  – Una Estrella Para Aries.

5.- Capítulo V     – El Recuerdo Más Preciado

6.- Capítulo VI   – Entre Amores y Venganzas

7.- Capítulo VII  – Padre Maestro y Amigo

8.- Capítulo VIII –  Respuesta al Tiempo Cambio Y Fuera

9.- Capítulo IX     – Entiéndeme

10.- Capitulo X –  Un Incidente Inesperado

11.- Capítulo XI – Un Dios Para El Santuario

12.- Capítulo XII –  Los dioses deben estar locos

13.- Capítulo XIII – Un ocaso para un mañana

14.- Capítulo XIV – Hijos míos

Capítulo XIV

Hijos Míos

“Ahora soy el dueño de tierra y mar. Soy su nuevo dios”

La voz del emperador de los mares aún resonaba en sus pensamientos. Recordando luego como sus hijos dorados alzaban vuelo, cada uno tomando decisiones repentinas. Pensó en Kanon y los motivos que tuvo para partir, en Milo y su vida en una mansión llevando las cuentas y negocios de Poseidón; luego asaltó a su mente los ojos verdes de Mu y su última plática.

– Solo vine porque no los volveré a ver hasta dentro de cuatro años

– ¿Qué dices? – se escuchó la voz consternada de Shaka ante esta última revelación. Él patriarca solo observaba.

– De acuerdo, no serán cuatro años. En realidad son seis – se escuchó de Mu guardando la compostura que le caracterizaba – Su ilustrísima, durante aquel viaje me hice mil preguntas a las cuales me di muchas respuestas, y estas agradaron a mis superiores – El hermoso santo de Aries comentaba sin ensalzarse. El patriarca recordó la conversación con el decano de la facultad y los halagos que este tenía para el santo de Aries. – Ellos dicen que soy un prodigio para la ciencia y que es preciso que me ponga a estudiar rápidamente, por ese motivo seré trasladado a Luxemburgo, para ser parte de la Giga Society(1). Haré todo lo que pueda. Yo ya soy mayor y podré cuidarme solo – Comentó esperando por la respuesta del padre de los santos al mismo tiempo mostraba una sonrisa triunfal.

– Mu, ya esperaba esta noticia – fueron las primeras palabras del Sumo Pontífice – Me satisface verte alegre. Pero antes debo recordarte que no basta con saber las cosas, debes practicarlas, y estoy seguro que no nos defraudarás – la sonrisa de Mu superaba toda manifestación de felicidad – Como Patriarca del Santuario te doy mi permiso y bendición – con un abrazo fuerte y firme concluyó – Alegría, estudio, trabajo, trabajo y más trabajo que ya descansarás en los Elíseos.

El silencio, las miradas y un grillo cantando protagonizaron aquella escena.

– Tal vez nos excedimos al destruir los Elíseos, el Hades, el reino del mar, un poco del Olimpo y…unos cuantos templos más. Pero tranquilos, son desgracias que estamos solucionando. – dijo el patriarca al finalizar esbozando una sonrisa.

– Veo que no descansaremos ni después de muertos – comentó Shaka recibiendo la afirmación silenciosa de los arianos.

El pequeño Mu pronto dejaría su hogar, Miraba el gran reloj del santuario con nostalgia recordando todos los sucesos a través de su larga vida, anheló la compañía de sus amigos, de su maestro, del patriarca Sage, de Yuzuriha; cómo le hacía falta sus consejos, la historia había cambiado demasiado y no para bien; ahora con un nuevo Dios todos los santos buscaban respuestas a las interrogantes que sus cabecitas formulaban. Miró hacía el cielo preguntándose ¿Por qué su diosa permitía todo esto? El padre de los 88 santos no pudo evitar entrar en cólera, sus puños presionaron el mármol tallado en su ventana, cuando un baúl cerrado por muchos años logró llamar su atención. Acercándose sacó de su interior una fotografía e inmediatamente una sonrisa iluminó su rostro borrando todo rastro de pena consigo. Recordó entonces una época de goce absoluto, donde los santos bajo su disposición vivían cumpliendo las órdenes impartidas por su única diosa. Aquella fue una época distinta, marcada por la alegría e inocencia de sus corazones.cap XIV - Todos por papà

Años atrás, en las afueras del colegio más prestigioso de Grecia se encontraba estacionada una lujosa limusina; muy pronto las cámaras enfocaron a la ventanilla que bajaba con lentitud dejando a la vista al elegantísimo patriarca del santuario vestido con traje formal.

– Bienvenido Señor de Aries- se escuchó la voz de una señorita a través del intercomunicador recibiendo la respuesta afirmativa por parte del ilustre señor; dando órdenes expresas las enormes puertas del colegio se abrieron de par en par – Adelante por favor, nuestros maestros lo esperan.

El padre del santuario descendió de la limusina con ocho niños pequeños que caminaban cual pollitos en fila detrás de él, seis de los cuales rendirían una prueba de aptitud para ingresar al preescolar, uno para retirarse de aquella primaria y otro simplemente los acompañó después de emplear la técnica “carita angelical” la cual era infalible ante cualquier ser viviente y Shión no fue la excepción.

Caminaron todos de la mano hasta llegar a un amplio salón donde un maestro los estaba esperando.

– ¡Por todos los dioses! ¡Mrs. de Aries en persona! – susurraba el maestro al reconocer a uno de los hombres más importantes del medio, aquel que hacía las donaciones más generosas para el colegio – Con una sonrisa amable y con los nervios al punto de un ataque de hiperventilación saludó al patriarca. Era la primera vez que lo veía en persona reunido con sus hijos. Observó entonces como sus pequeños diferían entre si. Tomando la lista comenzó llamando uno a uno.

– Mu de Aries

El carnerito lila levantó la manita confirmando su presencia para luego pasar a tomar asiento con absoluta elegancia, cerrando los ojos como si se tratara de un gran señor guardó silencio reconociéndose como el hijo del distinguido Señor de Aries.

– Aldebarán de… ¿Tauro? – llamó el maestro sorprendiéndose por el apellido, mirando de manera curiosa al padre.

-Eu sou Aldebarán – respondió el niño más alto – Obrigado – agradeció el llamado dedicando una sonrisa al maestro y sin complicaciones tomó asiento junto a Mu.

– No me gusta nada cuando habla en francés. – comentó el pequeño escorpión.

– ¿Francés? – se escuchó el tono agudo en la pregunta de Kamus – Eso es inglés – afirmó.

– Aioria de Leo – llamó el maestro.

– ¿Por qué tengo que sentarme? – preguntó el cachorro león con las mejillas infladas sosteniendo aún la mano del patriarca – Yo no quiero sentarme – negó con su cabecita recibiendo la mirada y sonrisa tierna del patriarca quien lo acompañó hasta su asiento – Su ilustrísima… ¿dónde está mamá? – preguntó el pequeño notando un cambio en la expresión del patriarca.

– Shahaka de Virgo…

– Buenos días señor. Se pronuncia Shaka de Virgo. Con su permiso… – pasó el pequeño rubio enigmático, silencioso y de imprevisibles pensamientos.

– Milo de Escorpio…

– ¡Soy yo!, ¡soy yo! – exclamó el bichito dando saltitos de manera nerviosa y enérgica pasando al salón – ¿escuchaste Shaka? Pronunció bien mi nombre – alardeaba sin obtener respuesta de Virgo.

– Camus de Acuario…

El educador levantó la mirada fijándose en los tres niños restantes, de los cuales uno tomó la mano del patriarca escondiéndose tras él.

– Camus de Acuario…

Se volvió a escuchar. Esta vez las pequeñas manitos se aferraban con más fuerza del traje del patriarca dejando huellas en el.

Shión poniéndose en cuclillas acarició la cabecita del futuro aguador, mirando los ojos que ya se habían tornado acuosos.

– Maestro… ¿Piensa dejarnos aquí? – el que sería conocido como el santo de Acuario sorprendió al patriarca con esa pregunta – ¿Ya no nos quiere? – dijo el pequeño causando alarma en sus demás compañeritos.

No pasó mucho para que un llanto rompiera el silencio desencadenando el pánico. Se trataba de Afrodita quien con ambas manitas cubría su rostro mientras una ola de gimoteos y boquitas retorcidas se dibujaban en el rostro de los presentes.

– Su ilustrísima, ruego que no los deje – suplicó el futuro guardián de Piscis – Quizás no sean hermosos pero son buenos niños.

– ¡Afrodita silenzio! Il vecchio non ci abbandonerà – respondió el pequeño de cáncer enojado por los llantos – Al diavolo, tuttos son unos llorones – se volvió de espaldas, dejando observar como de cuando en cuando limpiaba su rostro con disimulo.

El patriarca miró la reacción de todos sus niños, incluso los reservados Mu y Shaka aunque no lloraban demostraban cuan afectados estaban por tan solo pensar en un posible rechazo. Soledad, abandono y miedo, era la reacción natural de todo niño, especialmente de aquellos que ya habían perdido a sus padres o habían sido regalados por los mismos. Que mal se sintió el padre del santuario, tan solo al pensar en el daño que causó el rechazo que alguna vez sintieron sus jóvenes corazones. Siendo tan pequeños ya habían sufrido la más dolorosa, cruel y amarga de la experiencias. Esa clase de heridas solo cicatrizarían con los cuidados que un verdadero padre podría dar. Mientras viva él se encargaría de brindarles lo mejor de si. Sin embargo comprendía que ellos debían de acostumbrarse a vivir con bien, con educación, con fuerza física pero aún más con la fuerza espiritual inquebrantable que todo santo debía tener, pero le resultaba durísimo saber que ellos la estaban pasando tan mal.

– Pequeños, de ahora en adelante van a tener que demostrar su valor. Todos ustedes hijitos míos, son realmente fuertes y valientes, mucho más de lo que creen. Ahora, tranquilícense y sequen esas lágrimas; solo me ausentaré por una hora y regresaré por ustedes.

Llevó a Camus a su asiento e hizo un ademán de despedida para el maestro saliendo junto con los pequeños Cáncer y Piscis. Caminaron entonces por un pasillo que los condujo a una puerta que daba hacía un jardín pintoresco y elegante, el cual servía para separar al preescolar de la primaria; llegaron entonces a la dirección donde los esperaba una joven y atractiva señorita.

– Bienvenido Sr. de Aries, dígame ¿cuál es la razón de su visita?

– Buenos días señorita. Vine a retirar los documentos de mi hijo.

– Cómo, ¿acaso el pequeño ya no estudiará la primaria en nuestra institución?

– Así es. Próximamente irá a estudiar a Sicilia, su ciudad natal.

– Entiendo, pero antes debo informarle de un suceso poco común en la última evaluación de expresión infantil – dijo la señorita alcanzando un file y despertando la curiosidad en el sumo pontífice, quien al revisar una a una las notas psicológicas no pudo evitar mostrarse consternado por lo que veían.

– ¿Podría explicarme qué significa esto?

– Sr. de Aries, es necesario que pase usted al consultorio psicológico antes de retirar a su menor Angelo d’ Fiore.

– ¿Angelo d’ Fiore? – preguntó Afrodita muy divertido quien a pesar de ser aún un niño de cinco años comprendía perfectamente lo que sucedía – ¿Te burlabas de mi nombre y te llamas Angelo d’ Fiore? – comentaba a Death Mask que era como se había hecho llamar desde su ingreso al santuario.

– Afrodita, Death… – Shión movió la cabeza e inmediatamente corrigió – Angelo, por favor esperen un momento en tanto hablo con los superiores.

De inmediato una asistente tomó de las manos a los pequeños guiándolos hacia un salón de juegos. Mientras ambas figuras se perdían de vista Afrodita no dejaba pasar la oportunidad de seguir molestando a su compañerito recibiendo más de un empujón por el camino.

El padre de los pequeños fue guiado entonces al consultorio psicológico del colegio, donde los dibujos del pequeño pudieron ser expuestos a sus ojos.

– Su hijo de 5 años últimamente hace dibujos poco usuales para un niño de tal edad – expuso la psicóloga dejando en silencio al patriarca

– Comprendo. Es todo un Picasso. Su ascendencia italiana lo explica todo. – respondió el patriarca intentando tomar la situación por el lado positivo, cuando muy en el fondo sabía de lo que podría tratarse; encontrando la mirada de la señorita psicóloga quien con una sonrisa amable respondió:

– Quiero decir que sus dibujos no representan la ternura propia de un niño de su edad – guardó silencio por unos segundos, los cuales resultaron incómodos para ambas partes. Con la delicadeza que ameritaba el caso, la profesional en salud mental habló imprimiendo serenidad en su voz – Él dibuja a sus padres muertos. – el silencio continuó junto a un juego de inquietas miradas. Finalmente la bella señorita relajando la posible tensión en el ambiente agregó: – Atemorizó a uno de sus amigos diciendo que todos nos vamos a morir y luego seremos arrojados a un hoyo negro, grande y profundo. Le he preguntado por qué cree esas cosas y su respuesta siempre es la misma: “mia amica la muerte me lo dijo. Además, io lo vi”. Él no solo asegura ver a la muerte, también habla con ella. Sin embargo, pese al tema de sus dibujos, debo rescatar que todo lo pinta con muchos colores diferentes, casi no utiliza el negro. Señor de Aries, ¿me permite hacerle unas preguntas?

La afirmación por parte del pontífice no se hizo esperar. Buscando una razón a la actitud de su hijo de Cáncer, recordó de manera inmediata cómo encontró al pequeño Angelo en el viaje que emprendió a Italia. Su búsqueda por un par de meses hasta el momento había resultado infructuosa desde la última manifestación de cosmos que sintió.

Una fuerza sobrenatural emanó del niño llamando la atención de Shión, el cual se encontraba en Sicilia buscando al dueño de aquella cosmoenergía, para lo cual acudió con premura al lugar encontrando al niño en un sangriento escenario con dos cuerpos inertes; uno perforado por los disparos y otro sin señal que diera un motivo alguno de muerte. Volvió a sentir el cosmos y confirmó sus sospechas; sin duda alguna reconoció en ese pequeño el cosmos de un antiguo compañero de guerra.

En el aula de preescolar, los niños esperaban impacientes la evaluación. Aunque no sabían a ciencia cierta de que se trataba, para algunos sonaba como algo peligroso, otros simplemente resolverían cualquier problema. El maestro mirando a cada uno de los niños solicitó un voluntario, recibiendo la respuesta inmediata del pequeño escorpión que levantaba la manita insistentemente.

– ¡Yo quiero! ¡yo seré el primero!

– Milo de Escorpio. ¿Sabes de qué se trata el examen? ¿no tienes miedo?

– De hecho me orino en los pantalones, pero ya no quiero esperar más.

Sorprendido por la respuesta del pequeño y contemplando su lista comprendió que era el más joven de todos los presentes. Milo con la sonrisa nerviosa y los ojos iluminados intentaba descifrar lo que el papel decía, frunciendo su ceño analizaba cada una de las imágenes reconociendo entre ellas una marca de dulces muy conocida en Grecia, mencionó el nombre en voz alta sorprendiendo una vez más al maestro.

– ¿Sabes leer?

– El griego sí. Yo sé griego – respondió afirmando con su cabecita.

– ¿Sabes otro idioma?

– Sí. El griego de Milos, el griego de Atenas, el griego de Grecia – contaba con sus deditos, guardando silencio por un segundo frunció nuevamente su ceño mostrando desagrado y casi atropellando sus palabras continuó – Pero no me gusta el griego de Camus, tampoco el inglés de Aldebarán y tampoco me gusta el francés de Shaka y Mu.

– Milo de Escorpio, ¿podrías dibujarte de grande?

– Sí señor.

Sin perder el tiempo el pequeño hizo algunos trazos, mostrando un hombrecito deforme, con manos grandes y cubierto con algo parecido a una armadura.

– Cuando sea grande…yo…yo seré un caballero de Athena – habló con determinación – Y curaré a todos del mal.

– ¿Quieres ser doctor?

– No. Yo cuidaré. Dije cuiraré, porqué seré Milo de Escorpio, el caballero más fuerte, cuiraré mucho a Athena. No dejaré que nada le pase, porque seré su hermano mayor.

Muy pronto los susurros de sus compañeritos se dejaron escuchar. El maestro confundido por tales palabras optó atender lo que los niños manifestaban.

– No es cierto – con las mejillas hinchadas y rojo de cólera habló el futuro guardián de leo – El más fuerte será mi hermano y luego yo; el grande y más grande hasta el universo León Aioria.

– La fuerza no tiene sentido sin un propósito. Cometes un gran error Aioria – se escuchó la voz calma de Shaka de Virgo.

– ¿Un error? ¡Cómo puedes ver si tienes los ojos cerrados! – reclamó el cachorro león – No me digas, ¿también ese Buda te dijo quién es el más fuerte?

– Así es, León Aioria. Obviamente puedes ser el más fuerte. Así será si lo quieres. Pero el más cercano a dios soy yo – respondió Shaka volviéndole la espalda. Esbozando una sonrisa despreocupada y manteniendo los ojos cerrados continuó – Solo es cuestión de tiempo, ya lo verás.

– Caballeros, pueden ser fuertes o los más cercanos a dios, pero ahora nadie puede superar a su ilustrísima Shión. Él me contó que puede destruir con sus puños las estrellas – habló Mu de Aries colocándose delante de Shaka – ayer rompió una gran roca – dijo como si fuese lo más increíble del mundo, dejando en absoluto asombro a todos los presentes incluyendo al maestro, quien con negación llamó al siguiente.

– Ven acá pequeño – llamó a Aldebarán, porque al parecer era el más tranquilo y cuerdo del grupo.

– Mestre. Eu acho que Mu tiene muita razón. Nosso Patriarca é realmente forte – Tauro apoyaba al pequeño carnerito de Aries levantándose de su asiento como todo niño de buenos modales.

– Sí, y también rico – dijo el maestro entre dientes.

– Eso mismo. Y fuerte – volvió a afirmar el pequeño de Tauro, levantando el brazo con un gesto de fuerza.

– Y poderoso – agregó el maestro.

– Su ilustrísima es fuerte, pero es por ser grande y patriarca. Maestro, ¿no me va a preguntar si sé leer? o ¿cuántos idiomas hablo? – insistió Camus.

– Eso es maestro. ¿No le va a preguntar a Camus quien es su mejor amigo? – habló el escorpión en un impulso.

– No es necesario. – el maestro se dirigió para el pequeño acuariano – Te escuché hablar con tus compañeros. Veo que dominas el francés, griego y portugués – volviéndose, habló para todos los presentes – Niños, todos están aptos para formar parte de este glorioso colegio. Sean bienvenidos.

– ¿Señor de Aries? ¿Señor de Aries?, ¿se encuentra bien? – preguntó la psicóloga al ver al patriarca perdido en sus pensamientos.

– Mi hijo me lo dijo alguna vez – susurró en respuesta – Pero no creí que fuera tan serio. ¿Por qué no me informó acerca de esto señorita?

– En realidad pensé que ventilar este asunto sin tener la certeza de las visiones de su pequeño pondría a su familia en una situación difícil.

– Ya veo. Mi hijo Angelo necesita ayuda – manifestó con preocupación – Él siempre se mostró fuerte e independiente, pero… detrás de esa máscara se encuentra un niño frágil que grita por protección.

– Señor de Aries, me gustaría saber algunos detalles de la vida de Angelo ¿Acaso a fallecido alguna persona o animal en la familia? ¿Se le ha muerto alguien a alguno de sus amiguitos? ¿Qué programas de televisión son sus favoritos?

Acomodando su posición el patriarca pensó por unos segundos, para luego responder con seriedad.

– Sus verdaderos padres murieron antes de que cumpla los tres años. ¿Animales muertos?… Hace poco falleció Dédalo, el gato de la familia. ¿Amiguitos muertos? ninguno. ¿Programa de televisión favorito? A mi hijo no le gusta ver televisión, él prefiere entretenerse leyendo las novelas del francés Jules Verne.

– ¿Del Francés? – preguntó sorprendida.

– Sí, aunque su favorito es Dante Alighieri. – comentó el patriarca – ¿Olvidé decirle que mi pequeño ya domina tres idiomas?, ahora está aprendiendo sueco y vaya que le está costando.

– Veamos, perdió a sus padres, acaba de fallecer el gato de la familia y es un ávido lector de Dante Alighieri.

Unos segundos de silencio asaltaron el consultorio; Shión pensó que un verdadero padre no permitiría que su pequeño se entretenga con tal literatura a tan corta edad. Angelo necesitaba ayuda, de alguna manera un tratamiento psicológico sería de gran ayuda. La psicóloga al observar el gesto de congoja en el padre suspiró y cambiando el tono de su voz dijo:

– Mi consejo es que trate con él el tema de la forma más natural posible. Conteste a sus preguntas. Es normal que los niños pasen por una etapa donde la muerte es tema de mayor curiosidad, especialmente si perdió a sus padres y nadie le dio una respuesta a todas sus inquietudes – explicó – Ahora con respecto a las visiones que él dice tener… es posible que su niño sea especialmente inteligente. Efectivamente, la ausencia del miedo sugiere que de alguna manera comprende a la muerte como la etapa final de la vida y la acepta con naturalidad al punto de decir que es su amiga.

– ¿Acaso él no necesita de una terapia? – preguntó el padre preocupado

– Si además de hablar de la muerte o dibujarla la temiera hasta el punto de que afectara sus hábitos… entonces sí que habría que intervenir.

La tranquilidad se dibujó en el rostro del patriarca. Por el momento el pequeño Death no necesitaba más que afecto y comprensión para su rara conducta. Volviendo la mirada a la psicóloga agradeció sus consejos.

– Estoy muy agradecido por el tiempo que le dedica a cada uno de mis niños. Sus consejos resultaron ser mejores de lo que imaginé. Gracias a usted mi hijo Kanon perdió el miedo a la oscuridad y los espacios cerrados.

– Siempre resulta.

– Bien… tocando el tema de mis otros niños, quisiera preguntarle ¿Hasta qué edad puedo dejarlos dormir con sus muñecos?

– Señor Shión déjelos hasta que ellos se sientan seguros.

– Pero… ellos tienen nueve años y aún duermen con Pipito y Tentación.

– Déjelos ser ellos mismos. El día menos pensado dejarán sus muñecos y ese día deberá preocuparse por otras muñecas – sonreía de manera pícara.

El patriarca se sonrojó y no pudo evitar pensar en el futuro de sus niños gemelos. Esos muñecos pronto serían cambiados por otras diversiones, las cuales él como padre no podría supervisar. Sin embargo, anhelaba que sus pequeños diablillos no cambiaran en ese aspecto. Imaginaba a aquellos fuertes entre los fuertes, los que se levantaban en contra del mal, despertando acompañados de unos tiernos muñecos de felpa a sus treinta años o más. Para él sus pequeños nunca dejarían de ser sus pequeños.

El llamado de un preocupado Argol, logró sacarlo de sus recuerdos.

– ¡Su Santidad! ¡Su santidad!, acabo de hacer la ronda nocturna y Shaina…- el santo de plata hablaba con angustia – Shaina de Ofiuco… ella no se encuentra en su cabaña.

– ¿La amazona de plata? – se escuchó la voz de Shaka de Virgo quien salía detrás de las cortinas, luego de informar la situación de su templo y dominios a Poseidón – Su Ilustrísima debe tratarse de un error. Acabo de ver a la amazona de la Cobra.

– Shaka acompaña a Argol y verifica que Shaina se encuentre con bien – ordenó el patriarca escuchando los pasos de los santos y el sonido de la puerta al cerrar, dejando en silencio la gran cámara.

En una cabaña en los límites de Rodorio…

– ¡Shaina!, ¿que le sucedió? – preguntaba alarmado al ver el cuerpo durmiente de la Cobra, siendo callado por Shaka quien susurraba en voz baja.

– Si la despiertas, tú la duermes. – advirtió el guardián de Virgo como si se tratara de un bebé – ¡No sabes de que humor despierta! ¿Ves estó?

– ¡Por Athena! – exclamó viendo una herida en su costado – Pero si usted es un santo dorado ¿Cómo puede ser?

– Fue su reacción al enterarse de quien era su nuevo Dios.

– Vaya… qué caracter – hablaba esbozando una sonrisa – Shaina siempre fue así. Debió dejar que yo la cuide. Después de todo es mi novia y debo protegerla – comentó Argol muy emocionado, desbordante de amor, logrando empalidecer al santo dorado de Virgo en un santiamén.

– Ya veo. ¿Asi que es tu novia?

– Ya lo creo.

– ¿Desde cuando?

– Desde hace mucho. En realidad desde que eramos niños.

– Pero tengo entendido que ella quería a Seiya.

– No, no. Ella estaba confundida. A cualquiera le sucede. Lo importante es que ella es mi novia.

– No lo sabía

Tanto santo de plata como de oro se mostraron incómodos.

– Bueno, quizás exageré un poco. Es mi novia – se acercó susurrando muy cerca de Shaka – Lo que pasa es que aún no es oficial. Ella aún lo está pensando.

– Es noble saber que respeta sus decisiones – contestó Shaka que comenzaba a abatirse, observando al mismo tiempo a Shaina.

– Sí, es una mujer muy dificil. Es fuerte pero también frágil como una delicada flor.

– Como un loto al cual buscas cuando necesitas paz. Pero lejos de eso encuentras más acción, más dolor y a veces frustación…

En la cámara del Patriarca, Shión tomó entonces los papeles que hacían una pila en su escritorio. Demandas, ordenes de cobranza coactiva, citaciones, impugnaciones, apelaciones…etc. Además de eso existían también una pila de facturas por Pagar, se debía al panadero, al lechero, curiosamente y gracias a su nuevo dios también al boticario de Rodorio, el recibo del agua, la luz, teléfono, internet y estos apenas eran los servicios básicos que se debía llevar en el Santuario. “El dinero se hace” decía para si, “mas la felicidad de mis hijos…” suspiró profundo.

– ¿Qué es todo eso que lleva en manos su santidad Shión?- El patriarca soltó en reflejo un tercio del manojo de papeles que traía en manos. Al ver la presencia inadvertida de…

– Madre- respondió- sin saber por qué, puesto que sabía bien que él era mayor por mas de doscientos años, esa mujer se ganaba un respeto profundo- perdón, son las cuentas del Santuario…- Dijo tomando lápiz y papel, imprimiendo los números que ya en el ordenador portátil parecían no tener solución.

– Permítame usted – respondió la madre, observando una a una las cuentas. – Estas no son cuentas, acá solo hay deudas. – Shión levanto la mirada y sonrió amablemente.

– Y Julián…Poseidón… lo que aquí sea? ¿Acaso ese mocoso no piensa ayudar? ¡Por lo menos debería retirar los cargos!- Shión quiso responder, mas la madre no lo dejo – ¿A no? Es un engreído, tiene cara de hacer lo que le venga en gana. Conozco a los de su tipo. AHHHHH pero si mi esposo estuviese aquí. – Quedo en silencio por unos segundos para luego de suspirar – Que digo el tal vez es peor.

– Perdone mi torpeza, debió venir por algo importante. Dígame por favor señora…¿qué se le ofrece?- La madre de Aioria contuvo algunas palabras para luego tomar asiento y responder.

– Se trata de Kanon. – Hecho una mano al bolsillo de su bolso para sacar de el un botón con hilos descocidos – creo saber donde está.

– Donde…

– Antes de decirlo, permítame tocar otro asunto. – Shión enderezo su postura para así prestar mayor atención- Sus muchachos. Quiero decir ocho de nuestros niños no llegaron a cenar hoy.

– Deben haber tenido cosas que hacer.

– ¡Claro! Trabajan 18 horas diarias duermen 4 las 2 horas restantes las dedican por completo al Santuario.

– ¡Que dice 18 horas!

– ¿Desde hace cuánto no ve usted a Dohko?

Shión cayó pesadamente en el respaldar de su asiento subió la mirada al techo y trato de hacer memoria, hace una semana que no veía a su mejor amigo. Eso era completamente extraño. Desde su resurrección ellos prácticamente se veían todas las noches para intercambiar ideas y situaciones diarias. En que se había convertido todo esto. ¡Qué clase de padre era! ¡Dioses, si Athena los viera! Nuevamente los problemas juntos lo sobrepasaban.

– Es necesario pensar en otras soluciones. Shion. nuestros hijos están gastando sus vidas para así salir de este percance. ¿En realidad este santuario es más importante que la vida de nuestros niños?

No lo era. En el santuario solo quedaban ruinas. Aún representaba a su diosa y la paz para el mundo. Era un símbolo de justicia suprema. Pero en esos momentos, no parecía valer más que las vidas de sus muchachos. En realidad, qué quiso decir Athena con ser felices. Que es llevar una vida normal. ¿Qué es normal? Demasiadas preguntas y pocas respuestas, las cuales se resumían en su corazón “yo los amo, amo a mis hijos”.

Al día siguiente, la reunión de los viernes se daba nuevamente en casa de la madre de Aioria. Y Shion de alguna manera se sentía extraño al haber discutido asuntos tan íntimos con aquella mujer. Esta sensación le hacía pensar de cómo sería la vida de casado, un estremecimiento recorrió su espalda. Sin embargo esto no era del todo incómodo. Por ser madre, ella tuvo en cuenta lo que posiblemente a él le hubiera costado descubrir.

Para los santos era una fiesta, “la familia” a donde volvían por la noche resultaba un hogar caliente, para aquellos jóvenes. Por eso, era una fiesta encontrarse con un “padre de verdad” que tanto les quería y ayudaba.

golden saints

Y precisamente por que les quería, el Patriarca Shión busco charlar con cada uno de los jefes en los trabajos de sus niños. Le gustaba saber, cuanto les pagaban, qué tiempo de descanso les daban, si los feriados les eran permitidos y cuanto en verdad se respetaban sus derechos como trabajadores.

– ¿Por qué ninguno me comento al respecto?

– Respecto a qué su Ilustrísima.

– A sus trabajos.

Las miradas bajaron. Y el patriarca continuó:

– Milo. Que se supone haces luego de velar por los bienes de Julián.

– Nada su Ilustrísima.

– No mientas más. No intenten mentirme. Los conozco desde que usaban pañales – miró fijamente la gabardina que cubría el cuerpo del Escorpión y exigió – ¡Quítate el abrigo!

– Su Santidad, por favor… – suplicó. Los colores encendieron sus mejillas sin lograr sostener la mirada.

– ¡Quítate el abrigo! – ordenó con voz severa y sin miramientos.

Continuará…


Notas de la autora

¡Santo Cielo! ¿Milo llevará algo debajo de esa gabardina? ¿Dónde está Kanon? Con toda esa genialidad ¿Mu logrará construir una máquina del tiempo y cambiar la historia? ¿Que será de Shura y Aioros? ¿Afrodita estará a salvo de las amenazas de Milo?

16 comentarios to “Capítulo XIV – Hijos míos – TxP Fanfictión”

  1. Shantal marzo 17, 2012 a 9:19 pm #

    bueno mela creo chauu……bien hecho very good

  2. sashakileo enero 27, 2012 a 8:51 pm #

    felizzzzzz añooooo!!!!! (aunq un pokitico tarde jiji) pase por aqui ota vez y no veo nada nuevo de los capi de ss espero con tantas ancias el otro q no puedo ni imaginarmelo……..

  3. Cecilia Hernandez Medina enero 5, 2012 a 10:00 pm #

    hola nuevamente y feliz año nuevo y que hayas pasado una buena navidad
    , ahora sobre tu fics me dieron ganas de saltar de alegria por el pasado de los caballeros estuvo muy tierna pero ahora me llego la melancolia por eso de los santos ya me entro la duda del paradero de kanon y la gabardina de Milo que sera eso espero que no sea algo malo aunque eso seria muy bueno XP

  4. sashaki leo diciembre 24, 2011 a 4:25 pm #

    FELIZZZ NAVIDAD!!!!! a todos los q pasam por este sitio web, y a todos mis SANTOS FAVORITOS….
    bueno leo este capy t dejo otro comentario si.
    oxoxoxo ….

    • Janniceg diciembre 26, 2011 a 3:33 am #

      Yand!! Te deseo tambien FELIZ NAVIDAD aunque tarde pero con las mejores intenciones. Gracias por ser una lectora asidua y por tener esa chispa de alegría que siempre impregnas en tus comentarios. Nosotras te tenemos siempre presente.

  5. Mary diciembre 23, 2011 a 7:02 pm #

    jaja ¿y que no tendra camus para que todos quieran hacerlo suyo? si es el mejor caballero dorado que hay, o al menos en mi opinion

    • Janniceg diciembre 24, 2011 a 2:31 am #

      🙂 Eso quiere decir que entiendes muy bien a Milo. Supongo que Valkyria7 aprovecha estas vacaciones para seguir escribiendo el fic.

  6. Dany diciembre 20, 2011 a 12:49 am #

    waw! este genial esta historia espero que hagas la continuacion pronto tienes una estupenda imaginacion mientra no hagas gay a MI CAMUS jajaja =)

    • Janniceg diciembre 21, 2011 a 2:49 am #

      ¿¿¿ tú CAMUS???? claro, claro. Que tendrá Camus que todos quieren hacerlo suyo.

  7. Dany diciembre 20, 2011 a 12:24 am #

    =)

  8. Montse. diciembre 9, 2011 a 5:08 pm #

    Toda una sorpresa Janny, os tengo un poco dejados pero no por ello olvidados, agradecida por tu voto, y que te hayas acordado de mi, mi nombre real es Montse.

    Bendiciones para ti también y un fuerte abrazo lleno de Luz,

    con cariño, Montse.

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